Los tiempos en los que la promoción inmobiliaria se basaba en colgar un cartel de “vendo apartamento” sin más y, si acaso, subir un anuncio a una revista de propaganda sobre propiedades quedaron lejanos. Hoy día, la digitalización de los servicios y, sobre todo, los hábitos de consumo de los compradores (que pasan como con el resto de usuarios, en su gran mayoría por buscar en internet y desde el móvil) han trasformado totalmente la forma de vender apartamentos en apenas una década.

Por ello, si queremos que nuestro apartamento en venta salga de cartera lo ante posible, debemos atender a estos hábitos y aplicar técnicas de venta inmobiliaria que inciten a su compra. A continuación, 5 consejos para vender rápidamente un apartamento.

Arréglalo

Es el primer punto. No pienses que por querer “deshacerte” de él, no merece la pena que le realices previamente una reforma. Puedes sumar los costes de ésta al precio final, sin perder por esta transacción, y el resultado final será más atractivo que dejándolo tal cual, sobre todo si cuenta con estancias en mal estado.

Cuenta con ayuda profesional

Muchos vendedores particulares rehúsan acudir a un profesional alegando que perderán dinero en la transacción por las costas pero, ¿quién mejor que un profesional para asesorarte y ayudarte para dar con el comprado ideal en el menor tiempo de plazo posible?

Piensa que cada día que pasa sin vender el apartamento, pierdes dinero de igual forma o en mayor proporción que dejándolo en manos de un profesional, que cuenta con los medios y herramientas para que la venta se cierre cuanto antes.

Despersonaliza la vivienda….

Un apartamento debe adaptarse a su comprador y no al revés. El hecho de que en éste existan referencias a que allí vive una familia con hijos, puede ahuyentar a compradores que buscan un espacio íntimo para solteros, aunque le pueda valer igual.

Pasa lo mismo con la decoración. Para alguien que odia los colores chillones, una ambientación llamativa, por mucho que la pueda cambiar, le va a causar rechazo, y en la venta de propiedades, la primera impresión lo es todo.

… sin que pierda su carácter de “hogar”

Tampoco se trata de dejar el apartamento desprovisto de alma, sin nada o con pocos muebles. La sensación que se debe crear nada más entrar en el apartamento es “de hogar”, no de estar dentro de una sección del IKEA. Por ello, pese a que la decoración debe ser neutra, procura seducir al comprado con pequeños detalles que le hagan adivinar que allí puede vivir a su antojo confortablemente.

Por ejemplo, es común en los Estados Unidos (donde la cultura de venta de propiedades es toda una religión, organizándose jornadas de puertas abiertas con carácter incluso festivo) que previo a la visita de un posible comprador, los agentes inmobiliarios cocinen un bizcocho o galletas en su cocina, para que el olor a comida recién hecha invada la casa, o enciendan la chimenea para ofrecer calidez.

Deja que la visita “fluya”

El último de esta serie de consejos tiene que ver con cómo atendemos a un posible comprador: muchas veces por ansia, por parecer amables o por querer ofrecer de una toda la información necesaria para potenciar la venta, atosigamos al comprador que puede ver en nosotros un interés comercial excesivo o incluso transmitirles agobio.

Sin dejar de presentar cada estancia y ofrecer información de interés, debemos dejar que sea el propio interesado quien investigue, “cotillee”, explore cada rincón… Si hemos preparado el escenario adecuadamente (por supuesto que todo espacio luzca limpio), las buenas impresiones llegarán por sí solas sin necesidad que las anunciemos..