La industria cosmética se ha encargado de abastecer el mundo del cuidado corporal, de manera suficiente, para que no falte absolutamente nada en el mercado de los productos dermocosméticos que permitan  a todos los que así lo deseen, una piel suave, hidratada y completamente libre de daños ocasionados por agentes climáticos u otros elementos externos.

En tal sentido, no solo el rostro merece esa atención especial, en la cual tanto se hace énfasis en los medios audiovisuales y digital a través de campañas que impulsan al mantenimiento del cutis completamente sano, utilizando productos y tratamientos orientados a ello. Sino además, existe especial atención orientada al cuidado de las manos que es esa parte del cuerpo que suele estar más expuesta a factores externos agresivos a los que continuamente se ve sometida

Por lo tanto, el uso de una crema de manos de manera constante es la mejor forma de mantener la lozanía y la hidratación que necesitan. Los características que básicamente  debe poseer una buena crema de este tipo es que sea: hemoliente, antioxidante y calmante, pues cada uno de estos factores son determinantes para unas manos suaves, de aspecto juvenil, sin rastros de cansancio, dolor o incomodidad.

Claro está, que así como existe diferentes tipos de cutis como seco, graso o mixto, con la piel de las manos existe la misma condición, por lo que para esas pieles extremadamente reseca e incluso agrietadas se hace ineludible el empleo todas las veces que sea necesario de una crema de manos de reve que permita reparar en profundidad este tipos de epidermis, que aunque más gruesa que el resto del cuerpo no menos delicada.

Es importante también que la máxima absorción este presente como propiedad fundamental, al igual que sea de una textura no grasa, que permita que la piel se mantenga hidratada no solo superficialmente si no un poco más allá.